Nosotros somos nosotros y nuestras circunstancias
Cosas de las nuevas tecnologías, este post se publicará más o menos cuando empiece la celebración de la boda de Aida y un servidor (eso si wordpress tiene en cuenta las zonas horarias, que me supongo que de que sí). Aida lo ha contado muy bien en su tumbleblog así que no voy a repetir nada más al respecto. Eso sí, para que hubiera fotos en directo habría que contar con algún frikazo en la sala (que lo habrá).
Como decía un sabio “yo soy yo y mis circunstancias” lo cual cuando se trata de dos personas es por supuesto al cuadrado. Así que en este mismo instante no estamos haciendo una super fiesta de corte bíblico o romaní, como cantaba Víctor Jara en Vengan a mi casamiento con cincuenta carneros y doscientos capones, ni hemos agarrado a dos de la calle para que hagan de testigos, será algo intermedio porque la belleza está en el término medio…
La cosa es sencilla y “recogida”, con la familia y los amigos más cercanos y aún así somos 80, porque a fin de cuentas tanto Aida como yo tenemos una GRAN FAMILIA. La de Aida es básicamente de adultos con hijos jóvenes de entre los 5 o 6 años y los 15, mientras que en la mía mis primos están bastante más creciditos (aunque sólo una está casada y el resto aguantan ahí como unos campeones).
Nos hubiera gustado invitar a mucha más gente, a compañeros de universidad y trabajo, a más amigos (incluso a esos que no ves mucho) a los familiares que sin ser hermanos directos de tus padres por afinidad son “más hermanos que primos”, etc. En fin, no voy a justificarme, ”nosotros somos nosotros y nuestras circunstancias” y siendo asertivo uno hace lo que puede de buena fe y si alguien se enfada (que no creo) pues como dice mi abuela: dos faenas tiene.
¿Y cuando termine la comida qué? Pues seguramente a casa a descansar, tal vez el domingo al chalet a disfrutar del último tiro en la piscina y el lunes a currar que hay que sacar al país de la crisis
Lo de la honeymoon lo tendremos que dejar para más adelante a ver si en invierno las malditas circunstancias nos permiten hacer algo (a ser posible con unas cuantas cuestas y algo de mierda blanca con los palillos), porque lo que es seguro es que no nos va a llegar para ir a Mirihi…
En fin, lo importante es que estamos disfrutando de los amigos y la familia, que este día es tan nuestro como vuestro. Mañana administrativamente será cierto lo que es real desde hace ya casi nueve años, y con un poco de suerte, le escaquearemos a hacienda algunos leuros. Que sí, que es una visión un poco instrumentalista del asunto (religiosa no lo iba a ser), pero lo que está claro es que ni Aida ni yo (y de rebote amigos y familiares) vamos a caer esta vez en las garras de el Corte Inglés, que no esta el horno para esos bollos, así que cierro el post con un sketch de Vaya Semanita llamado “Cuatro bodas y un dineral”.
De las bolsas de plástico y el reciclaje
Hace unos días que se ven por la tele anuncios de Carrefour diciendo que no gastemos bolsas de plástico, ellos que llevan décadas promocionando su uso. Otras cadenas hace mucho que arrancaron iniciativas para reducir el consumo de bolsas de plástico, Dia por ejemplo las cobraba, animando a la gente a volver a usar el tradicional carrito.
El caso es que yo tengo la suerte de vivir muy cerca tanto del mercado municipal como de un Mercadona y un Consum, todos a menos de 100 metros de mi casa. Hace ya más de un año, haciendo una compra en Alcampo (no sé si lo siguen haciendo) podías comprar una buena bolsa de plástico fuerte, más del doble de grande que una normal. Valía 20 o 50 céntimos, no recuerdo, pero prometían que si se te rompía podías llevarla y te la cambiaban así que nos pareció una buena forma de no gastar bolsas de plástico.
Al vivir cerca del supermercado nunca hacemos grandes compras, muchas veces simplemente a la vuelta del trabajo me paso y compro 4 o 5 productos que sé que faltan y listo, ahí sí me subo una o dos bolsas de plástico a casa. Otras veces (las más) bajamos a comprar con nuestra bolsa de Alcampo, que se puede llenar con una compra de 20 o 30 euros tranquilamente. Si tenemos que hacer una compra realmente grande, pues vamos con un carrito de toda la vida, pero esto llevamos ya meses sin hacerlo.
Las bolsas de plástico que vamos acumulando las usamos para la basura orgánica porque hacemos 3 veces menos de ese tipo de basura que de plásticos. En casa ya hace mucho que nos hemos acostumbrado a separar envases, papel/cartón, vídrio y por último la basura orgánica. La verdad es que una vez te acostumbras no cuesta nada y en realidad acaba siendo cómodo.
Si por un lado separamos la basura y por otro consumimos menos plásticos (tanto en bolsas como en envases) estaremos dando un paso más para reducir la basura que generamos. Esto me recuerda el concepto de cuna a cuna, muy interesante pero demasiado largo para este post.
Entretenimiento desconectado
Hoy en día casi cualquier cacharro que sale a la venta está enfocado a la diversión on-line, si no sirve para ver facebook, darle al twitter o escuchar radio por Internet es una castaña, por no decir que se nos hace el culo pepsicola (gran frase del compañero Olea) con los nuevos smartphones y la PS3 slim que ha salido hace nada. Pues bien, esto no siempre es es cierto, a veces sale algún cacharrín que acaba obteniendo cierto éxito porque es otra cosa, tiene otras cualidades, porque no sólo de estar conectado tiene que vivir uno ¿no?
Hace ya un par de semanas que tengo en mi poder lo alguno llamó por ahí un PMP chinorris o lo que es lo mismo una especie de reproductor multimedia fabricado en el lejano oriente. Se llama Dingoo A320, ¿ué tiene de especial?, bien pongámoslo en una lista
- Es pequeño, de largo como una Nintendo DS pero más estrecho
- Dispone de serie de emuladores para varias consolas: NES, Sega MegaDrive, Super Nintendo, GameBoy Advance, NeoGeo y un par de placas de recreativas
- Reproduce vídeo en casi cualquier formato
- Reproduce MP3, tiene un sintonizador de radio FM y grabadora
- Puedes ver fotos y ficheros de texto
- Tiene salida de TV, auriculares y conexión mini USB (para datos y carga de la batería)
- Tiene 4GB de almacenamiento interno y hueco para una tarjeta miniSD de hasta 8GB
- La batería viene a durar unas 9 horas más o menos
- Se puede instalar un linux (que ofrece más emuladores) sin perder el firmware original
- Es barato, se puede conseguir por unos 70 euros

el cacharrín
No sé vosotros pero yo crecí iendo a casa de amigos y familiares a jugar a esas consolas (algunas) y nunca tuve una consola portátil porque cuando quería no tenía dinero y cuando lo tuve ya me dejaron de interesar… hasta ahora. No voy a hacer más review del cacharro porque ya los hay a montones por la red, vídeos en Youtube, etc. Sólo algunas valoraciones, buenas y malas:
- Los emuladores van casi todos realmente bien (y para torpes como yo, lo de poder guardar el estado en cualquier momento evita frustraciones)
- La batería me dura días, en serio
- El reproductor de MP3 es pasable y la radio a veces pierde cobertura, pero mola que no hagan falta los auriculares para usar ambos
- Los auriculares son bastante malos, tendré que buscarme un reemplazo
- La salida de auriculares molesta bastante para jugar, ya podían haberla puesto en otro sitio que justo donde se apoya la mano derecha para jugar
- Si no fuera porque no hay port del emulador de recreativas MAME (de momento) ni pensaría en instalarle Linux, aunque tiene su gracia
En fin, un amigo nada más verla y pensar que podía jugar a Bubble bobble (hay versión para GBA) se decidió a comprársela y yo estoy disfrutando bastante con Super Mario World y viendo Roma en el autobús de ida y vuelta al curro… creo que me va a acompañar en mis próximos viajes porque desde luego, aún sin conexión, con 12GB de espacio hay entretenimento para rato.
Y se acabaron las vacaciones
Oficialmente me quedan 38 minutos de vacaciones… mañana vuelvo al curro. Este año las vacaciones han sido austeras, básicamente alternando quedarse en casa con estar unos días en el chalet que tenemos cerca, algunos días en la Playa de la Puebla de Farnals con los abuelos de Aida (ya hacía mucho que no nos quedábamos varios días seguidos allí) y un par de días sueltos por Cullera en el apartamento de otra tía. También pasamos medio día por Navajas y los alrededores del Salto de la Novia, un paraje muy bonito que recomiendo a cualquiera que se anime a visitar ese bonito pueblo.
Este verano no hemos podido irnos de viaje a ningún sitio, a ver si al menos, a final de año podemos hacer alguna escapada a algún sitio en el que poder esquiar.En fin, mañana volvemos al trabajo, a ver si mi portátil del curro se acuerda de cómo arrancar, va a tener una buena tanda de actualizaciones por no hablar del correo….
Un hacker en la tornería
A raíz del artículo sobre las últimas lecturas he recordado una cosa que se me ocurrió al leer La ética del hacker. Al leer el concepto de ética hacker y cómo desarrolla el autor su relación con el trabajo no he podido evitar pensar en mi padre.
Hasta el año 95 mi padre era tornero. Tenía un pequeño taller (negocio heredado de mi abuelo) en el que hacía trabajos de madera como tantos otros talleres de Aldaia y la comarca. Hacía trabajos de todo tipo, desde piezas de lámparas a piezas para artículos de pesca e incluso banderillas para los típicos artículos para turistas (no sé si se siguen vendiendo). Básicamente tenía un torno copiador y diversas máquinas típicas de cualquier taller de madera, sierras, lijadoras, cepillos mecánicos, etc. etc. Yo pasé muchos veranos trabajando allí y en el taller de pintura de madera que tenía mi madre. Aunque empezaron juntos, mi madre pronto tuvo que mudarse a su propia fábrica debido a la cantidad de faena, de hecho el negocio de mi madre llegó a emplear a más de 20 personas mientras que el pequeño taller de mi padre nunca tuvo más de 2 o tres empleados.
El caso es que al leer el texto anterior, no he podido evitar recordar cómo mi padre (como tantos otros) se relacionaba con su oficio. Me refiero por ejemplo al horario, el no tenía un horario fijo sino que en función del trabajo hacía sus 10, 12 o 14 horas diarias empezando a veces a las 6 de la mañana y otras a las 9. Si venía algún amigo a verle y le venía bien, simplemente cerraba la puerta del taller y se iba al bar a tomar una cerveza, si no le venía bien seguía trabajando esperando pacientemente que el susodicho se diera por enterado y se marchara. Sólo el almuerzo era puntual porque se juntaba con otros compañeros (otros torneros, el cristalero, etc.).
Aquellos almuerzos era de lo más divertido de trabajar con mi padre en comparación con el trabajo en la fábrica de mi madre, donde incluso el almuerzo se marcaba por la típica sirena. Se podría decir que el negocio de mi madre era una fábrica de libro, como le hubiera gustado a Weber.
La tornería, a su manera, había espacio para el I+D, pensando en cómo mejorar la fabricación de algún trabajo, viendo alguna máquina nueva que podría ser interesante, o simplemente jugando con la madera.
Por desgracia, los noventa fueron duros para el sector en general y como muchos otros pequeños talleres, tuvimos que cerrar la tornería y pasar del sector secundario al terciario montando un bar, pero eso ya es otra historia.
En fin, creo que simplemente recuerdo con cariño aquellos días porque eran veranos muy divertidos y no puedo evitar sentir un escalofrío cada vez que huelo serrín.
Últimas lecturas
Retomo el blog después de varios meses (a ver si aún queda alguien que lea esto), la verdad es que cuanto más tiempo pasaba más difícil se me hacía volver pero al final me he arrancado gracias a un poco de paz y un día un poco lluvioso de verano que no anima a bajar a la piscina (Aida y yo estamos en la Playa de la Puebla de Farnals pasando unos días con sus abuelos).
El último libro que anoté en mi página de Lecturas fue Watchmen, de eso hace ya…. ¡4 meses! De todas formas la segunda mitad de la primavera y el principio del verano no han sido especialmente productivos en cuanto a la lectura se refiere. Anotaré aquí de forma rápida los libros que he tocado, tanto los que he terminado como los que no.
De globalización, software libre y conocimiento compartido
Advierto que no he terminado ninguno, aunque el tercero prácticamente lo he terminado (es el más corto y ameno de leer de los tres).
- La tierra es plana es un libro sobre la globalización, de como las empresas utilizan las nuevas tecnologías para maximizar su negocio en un mundo donde en un hospital de Israel (por poner un ejemplo) hacen una radiografía, la envían por Internet a médicos de India que las analizan estando listas para los médicos israelíes a la noche siguiente. O como amas de casa de un pueblo perdido en no se sabe dónde, atienden por teléfono un restaurante de comida para llevar de una famosa cadena de comida rápida. Es un libro extenso, y como llevo más o menos un tercio tengo una visión parcial, así que no puedo decir mucho más ahora, aunque si algún día lo termino y vale la pena, contaré algo más por aquí.
- Wikinomics trata sobre las nuevas posibilidades que Internet ofrece para la realización de trabajos de forma colaborativa (o como dicen en inglés, crowdsourcing). El ejemplo más conocido son las aplicaciones wiki que permiten editar documentos de forma colaborativa pero en el libro se tratan formas mucho más interesantes a la que yo añadiría claramente el esfuerzo colaborativo para crear la base de datos geográfica más imponente del mundo, el proyecto OpenStreetMap. Este libro es el menos avanzado que tengo, y eso que es prestado, pero mi pilló en una época de bastante trabajo y no le he dedicado el tiempo que se merece, las vacaciones tampoco ayudan porque me llevan más hacia la novela.
- El Caldero Mágico de Eric Raymond es un pequeño texto que habla sobre software libre desde una perspectiva completamente empresarial y desprovista de cualquier aspecto ético o filosófico. Para él estos aspectos no son necesarios porque en su visión puramente práctica, el autor utiliza argumentos económicos para defender el movimiento del software libre (él diría más bien Open Source). Es un texto corto pero imprescindible para cualquiera que quiera entender mínimamente las implicaciones económicas de la liberación de software.
- La ética del hacker y el espírito de la era de la información es un breve ensayo muy interesante y del que llevaba oyendo hablar desde hace años pero nunca me había animado a leer (algo parecido al texto anterior). De una forma sencilla y clara, el autor expone lo que él cree es un contrapunto a la ética protestante expuesta por Max Weber (no confundir con el piloto de fórmula uno
). Es una interesante reflexión sobre el valor que la sociedad da al concepto de trabajo (entendido como vida laboral) y como la cultura hacker revoluciona la relación de la persona con el trabajo que realiza, no sólo en el ámbito puramente tecnológico, ya que para el autor el concepto de hacker vendría a ser algo así como una persona apasionada con su trabajo, que no lo ve como un medio para vivir sino como una forma de vida o como decía mi padre: “el que no se divierte trabajando, trabaja para divertirse” (a este respecto he escrito otro post).
La confusión
Hace ya un par de años leí Criptonomicón y más tarde el primer volumen de su continuación, el llamado Ciclo Barroco (aunque en realidad sería mejor decir precuela porque la acción se traslada del siglo XX al XVII).
Bien, al final hice ganas y me compré el segundo volumen, La Confusión, dividido en dos partes para poder venderlo en edición de bolsillo. Casi he terminado el libro y aunque bastante irregular, en general sigue siendo igual de divertido que los anteriores libros. Digo irregular porque la última parte que estoy leyendo, haciendo honor a su nombre, resulta bastante confusa y liada. En fin, esperemos que todo se aclare al final y siga con ganas para la tercera parte del ciclo, dividida en otros tres libros más: El Sistema del Mundo.
El nombre del viento
Este es el libro que más he disfrutado en los últimos meses con diferencia, será porque en realidad la lectura que más me gusta es siempre la fantástica y una buena historia con magia y personajes raros acaba siéndome más atractiva que una historia de ciencia ficción o una ucronía.
Esta es la primera novela de su autor, y como suele ocurrir en este género, sólo es la primera de lo que seguramente acabará siendo una saga. El nombre del viento es la historia de un héroe, contada en primera persona a un escribano (El Cronista) en la que relata sus primeros años, cómo pierde a sus padres, malvive en una ciudad y acaba estudiando en una Universidad. Es algo así a un Harry Potter medieval, mucho más duro (no es una novela para niños) que tiene que sobrevivir a base de ingenio. Parece que a finales de mes sale la continuación en inglés: A Wise Man’s Fear… me da que no voy a esperar a la edición en español.
Y lo que entra…
Aunque tengo que terminar La confusión, tengo ya dos libros tanteados, por un lado el primero de la serie de novelas vampíricas que han originado la increíble serie True Blood: Muerto hasta el amanecer y por otro el primero de una larga saga de novelas fantásticas Juego de Tronos de Canción de Hielo y Fuego.
Me da que los vampiros los vamos a dejar para la tele y voy a seguir leyendo historias de fantasía, aprovechando lo que me queda de vacaciones estivales.
Despedida de Lakasito
Hace un rato he enviado este correo con la cuenta de mi padre a todos sus contactos.
Hola, soy Jorge el hijo de Gaspar (conocido en la red como Lakasito o Ciberman49).
Esta es la primera y última vez que entro en el correo de mi padre. Como tal vez sepas el lunes 11 de mayo mi padre falleció de una parada cardio-respiratoria, probablemente debida a un último brote de su enfermedad, la Esclerosis Múltiple.
Creo que hubiera sido su deseo que supieras de él por última vez, que se fue tranquilo, en su casa y acompañado de su hija.
Por favor, no contestes este correo, ya que intentaré darlo de baja y no lo va a leer nadie. Si quieres expresar cualquier idea, recuerdo, comentario, sentimiento o incluso un chiste, puedes hacerlo en una página que he creado en mi blog personal en
http://oblongomirihi.wordpress.com/gaspar/
Espero que guardes un buen recuerdo de mi padre (estoy casi seguro), disfruta de tu familia y tus amigos y como diría él “menja fort, caga fort, i no li tingues por a la mort” (come fuerte, caga fuerte, y no le tengas miedo a la muerte).
Como ayer mismo murió también Mario Benedetti, no me resisto a despedirme con un pequeño poema llamado “Pasatiempo”.
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existíaluego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabraya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otrosahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Un saludo
Jorge
Cuando tenga ganas ya escribiré un poco más de él.
Instalando Ubuntu Jaunty, herramientas para todo
Tenía ya ganas de instalar la nueva Ubuntu en el ordenador del trabajo ya que por prudencia y falta de tiempo nunca instalé Intrepid y seguía la que por otro lado es la versión LTS actual de esta distribución.
Bueno, me pongo manos a la obra lo que significa:
- Descargar la ISO
- Hacer backup de mi home viejo, lo más importante que hay es el perfil de Firefox y algún workspace de eclipse porque tengo una partición de datos compartida por Windows y Ubuntu y por tanto casi no guardo nada en el home.
- Irme al wiki de Ubuntu y seguir las instrucciones para consola para volcar la ISO sobre una llave USB
- Arrancar con la llave y comprobar que funciona todo, como siempre con más y más mejoras (esta vez notablemente el soporte para dos monitores)
- Comenzar el proceso de instalación, aqui he de decir que tal vez por tener Windows y una Ubuntu anterior, tardó mucho en reconocer el particionamiento.
- Una vez establecido el particionamiento personalizado (manteniendo Windows y borrando la Ubuntu anterior) Ubuntu se instaló tan rápido que no me dio tiempo mas que a visitar un par de artículos de meneame, en serio, de hecho ¡¡tardó más en reconocer el particionado que en instalarse!!
Bien, el motivo de este artículo es comentar las herramientas que Ubuntu no instala por defecto pero que por diversas razones se han convertido en mi juego de herramientas habitual. En cualquier caso, y para la mayoría de usuarios, Ubuntu casi se puede decir que es un sistema muy completo.
Leer más…
Ubuntu Netbook Remix 9.04
Hace ya más de medio año que Aída me regaló un Acer Aspire One, ya escribí por aquí mis primeras impresiones sobre el pequeñajo y vuelvo a postear un articulito para contar cómo me ha ido con el cambio de Sistema Operativo.
Bien el trasto venía con Linpus, una distro basada en Fedora y adaptada al Aspire One. Está bastante bien resuelta si no te gusta trastear y te conformas con lo que trae. Los problemas por tanto empezaban en cuanto querías actualizar el sistema, instalar alguna cosa nueva, y en general cacharrear. Dado que este equipo lo gasto sobre todo para navegar por Internet, redactar alguna cosita (como esta) y poco más, no me importa hacer experimentos con él. Después de pensarlo un poco y buscando aprovechar al máximo el equipo instalando lo mínimo, probé con Debian y el nuevo LXDE. No fue mal del todo, y de hecho funcionaba casi todo a la primera, a excepción de la tarjeta de red inalámbrica.
En fin, después de unos meses con Debian, bastante contento por otrolado, y a raíz de saber que Juanjo había probado la nueva Ubuntu 9.04 (Jaunty Jackalope) en su versión para este tipo de equipos (conocida como Ubuntu Netbook Remix) me decidí a darle una oportunidad a esta distro en mi Aspire One.
Tal y como comenta Juanjo, esta versión de Ubuntu ha de ser una killer distro para netbooks por fuerza. Tras volcar la imagen en una llave USB y arrancar con ella el equipo. Inmeditamente pude ejecutar la versión Live y comprobar que me funcionaba todo lo importante sin hacer nada. A continuación, instalé la distribución en el disco SSD de 8GB, haciendo esta vez una partición swap por si acaso.
Una vez instalada, esta versión de Ubuntu viene con un interfaz específico para ordenadores pequeños o con pantalla táctil. Lleva todo el software típico de Ubuntu (y que a mi me sobra la mitad, ciertamente) así que tras instalar a mis viejos amigos: vim, txt2tags, htop y otras pequeñas utilidades que me he acostumbrado a usar tengo un equipo que me ofrece muchas cosas que Debian y LXDE no me daban, a saber:
- GNOME es un escritorio con todo lo que uno puede esperar, no hay que configurar nada por consola,, todo tiene una interfaz limpia e intuitiva, sin mareos
- Jaunty arranca terriblemente rápido, configurando GDM para que cargue mi usuario por defecto, desde que pulso el botón de encendido hasta que tengo el equipo disponible no pasa un minuto, y sin haber optimizado nada todavía
- Funciona tanto el suspender como el hibernar, out of the box
- El Netbook Remix ofrece una interfaz que maximiza automáticamente las ventanas y da un efecto tipo lightbox para las ventanas modales, muy cómodo y útil
Y todo esto funcionando con los 512MB de RAM del Aspire One, lo cual es bastante decir para una distro moderna. Ahora tengo ocupados en disco poco más de 2GB y realmente si me pusiera a borrar las aplicaciones que no gasto fijo que me quedo en giga y medio.
En fin, si tienes un netbook yo no me lo pensaría mucho, Ubuntu 9.04 ha mejorado y mucho, yo de ti le daría una oportunidad.
Last.fm ya no es lo que era
Después de leer la noticia por ahí, me paso esta mañana por el blog de last.fm y leo
In order to keep providing the best radio service on the web, we need to ask our listeners from countries other than USA, UK and Germany to subscribe for €3.00 per month. In return you’ll get unlimited access to Last.fm Radio, and a promise that we’ll be hard at work improving the service for years to come.
Evidentemente, como empresa que tendrá que ser rentable para quien la impulse toman las decisiones que estiman opurtuno, así que toca resignarse y buscar alternativas, aunque no sé si la encontraré de una calidad parecida.
Llevo usando last.fm con asiduidad desde 2005 cuando vi un link a su perfil en el viejo blog de Ricardo Galli, bastante antes de que se metiera en el fregao de meneame. El caso es que me apunté y en seguida el servicio me encantó porque aunque tengo artistas preferidos siempre me ha gustado oir la radio porque encontraba cosas nuevas. Si encima yo podía influir en los contenidos de la radio diciendo este tema me gusta o este no me lo vuelvas a poner pues miel sobre hojuelas. Así, a lo largo de cuatro años mi perfil ha recogido unos 23000 temas musicales, de los cuales la mayoría han sido reproducidos por last.fm (otros han sido enviados al perfil desde reproductores como Winamp o Rythmbox).
Pero bueno, miremos hacia adelante, ahora si quiero disfrutar del servicio tengo que pagar 36 euros al mes, igualito que lo que estoy ahora dando a Cruz Roja (casualmente desde hace más o menos el mismo tiempo que estoy en Last.fm). No creo que use el servicio de pago. Seguramente volveré a una de mis radios on-line favoritas RadioParadise, o alternativamente deje abierto un navegador todo el tiempo en blip.fm.
Lo importante de esto es que probablemente sea el primer servicio web que uso de veras que de repente me veo obligado a pagar o dejar de usar. Tengo cuenta de pago en flickr, pero desde que me abrí la cuenta supe cuales serían mis restricciones y acabé pasando por caja (18 euros al año, justo la mitad que last.fm). Esto lleva a pensar en ¿qué pasaría si otros servicios fueran por la misma senda?.
Claro si te cierran uno de estos servicios (delicious o twitter por ejemplo) tienes que cambiarlo por otro parecido o montarte tú la infraestructura. Ambas alternativas tienen sus ventajas y desventajas (conozco a alguno que tiene un servidor por ahí y no quiere ni oir hablar de estos servicios, aunque luego tenga cuenta en linkedin) pero la más importante en mi caso es el tiempo. Si ya mantener geomaticblog me lleva tiempo, no quiero pensar tener que mantener 7 u 8 aplicaciones web. De hecho este blog está en wordpress por la falta de ganas de mantener otro blog.
Todo esto me acaba dejando un poco jodido, porque algunos de estos servicios me resulta muy cómodos, me he acostumbrado a (por ejemplo) tener todos mis enlaces a mano y sincronizados en los ordenadores que suelo usar y volver a la época de mover el fichero de favoritos que tenía el navegador Mozilla me parecería saltar 5 o 7 años atrás. Si la alternativa es ir pasando por caja con cada servicio que le da por cambiar su modelo de negocio, me parece que con cada nuevo sitio en el que me doy de alta más me cierro la soga en el cuello.









últimos comentarios