No hay dos sin tres

Llevo sin actualizar el blog demasiado, los follones del día a día, mudanza incluida me han hecho descuidar este pequeño espacio (bueno, este y el otro). Así que nada, vuelvo a postear con una nueva intención:

Si ya me cuesta actualizar dos blogs, voy a ver si con un tercero ya la termino de liar  :D.

La cuestión es que en un blog como este los artículos requieren cierto contexto: tiempo, ganas y  tranquilidad sobre todo lo que me lleva a muchas veces dejarlo por pura pereza/lío/whatever.

Los libros que vaya leyendo espero seguir posteándolos por aquí y si algún día me da un venazo o ataque blogueril sobre el tema que me pique la oreja seguirá siendo este el sitio en el que lo cuente.

La novedad es que visto que el microblogging me va (postear en twitter me cuesta segundos gracias a  Pidgin) y que cada día me gusta menos Facebook (ya casi ni entro porque la verdad es que en mi grupo de amigos casi no hay interacción de la que a mi me gustaría). Así pues he buscado una fórmula intermedia entre el microblogging y el blogging tradicional. Se trata de tumblr, un sitio para postear artículos cortos, simples citas o vídeos.

Subir algo al tumblr es muy ágil (incluso se puede hacer con un mail aunque no lo he probado todavía) y si algún día tengo ganas hasta me puedo currar el aspecto del sitio, aunque la brutal simpleza del actual me encanta.

Como Facebook es así de fino, sólo me deja importar un único RSS con lo que me veo en la tesitura de tener que elegir entre mis Notas y El bloc de Oblongo. Me quedo con el primero porque va a ser más activo y si a alguien le interesan las majaderías que uno aquí pueda contar (por las visitas unas nueve personas actualmente) pues pueden seguir haciéndolo por  el RSS.

Así que nada, nos seguimos viendo en la red de verdad porque El bloc de  Oblongo dice bye bye al Fakebook y deja paso a algo más mundano y superficial 😀

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